Aléjate. Huye de lo que te carboniza las entrañas. No mires atrás, sé fuerte.
Respira hondo, paso decidido, guíate por los pulsos de tu corazón, no cedas el dominio a tu mente, ahora es tu enemiga. Se vuelve contra tí, tiene miedo, sacrificará tu cuerpo por salvarse. Libéralo.
Y una vez libre, goza.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario