Día 23 de Junio:
“Odio todo. Cerrado, calor, no… Mmm… Qué era eso qué… No…”
Amanece un nuevo día en
- Buenos días Milia, ¿cómo has pasado hoy la noche? ¿Qué tal te encuentras hoy?
- …
- Deja que te reconozca Milia.
- ¡No!
- Milia si no te dejas será contra tu voluntad, y eso es peor. Dentro de un rato vendrá la señora Fillis a traerte tu medicación. Espero que no montes el numerito otra vez, porque será peor para ti Milia.
- Deja de llamarme Milia…
- Te llamas así, Milia, querida. ¿No te acuerdas? – el doctor Hansen escribe en su cuaderno.
- Tu no puedes…No tienes derecho, no tienes… Yo no…
Milia… Sí, así la llaman por aquí. ¿No le gusta que la llamen Milia? ¿No se llama Milia realmente? ¿O sólo unos pocos pueden nombrar su nombre de pila?
- Hasta mañana Milia, que pases un buen día
El doctor Hansen se despide y se marcha. Ella se queda sola. Pobre pequeña, está indefensa, y haga lo que haga intente lo que intente todo sigue igual. La habitación, el aturdimiento, el cansancio, el repugnante doctor Hansen. Sí, sabe perfectamente quién es el doctor Hansen. Ninguna pastilla hará olvidar los recuerdos de ese horrible ser. Por qué tiene que aparecer aquí siempre. Por qué no la deja en paz. Algún día se arrepentirá, “querido” doctor Hansen.
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